¡¡¡BIENVENIDOS!!

¡Hola! Espero que disfrutéis de mi lugar de "relax". xD

He decidido escribir relatos y canciones para que vosostros, los jueces, deis vuestra opinión, además de otras cosas que necesite expresar para desquitarme!



¡Muchas gracias!

Powered By Blogger

miércoles, 24 de febrero de 2010

El Evangelista...


Este hombre, además de mi jugador favorito, es para mí... no sé... Dios? Es un jugador grandioso, ágil, efectivo, goleador y... bueno, es Kaká. Lo vi por primera vez en el partido Milan - Inter e hizo un un golazo en carrera y regateando a todos los que se le ponían por delante.
Me quedé clavado en el sofá. Impresionante. Mi padre llegó y me dijo:
*Ese es Kaká, el balón de Oro de este año ¿Te gusta?*
A partir de ese día me dediqué a ver todos los partidos del Milan, porque Kaká jugaba y juega de escándalo.
¡Viva el Evangelista!

Riolu

lunes, 15 de febrero de 2010

Un robot en mi casa. ¡Mi triunfo!


Este relato a sido mi mayor logro, con la victoria en un concurso. Como veis debajo, es de ciencia ficción. Por cierto, no se encuentran epítetos. (Cierta persona sabe a lo que me refiero.) xD

UN ROBOT EN MI CASA



PEDRO PÉREZ PEREA



GANADOR DEL I CERTAMEN DE RELATOS DE CIENCIA FICCIÓN ORGANIZADO POR EL CLUB CIENTÍFICO BEZMILIANA EN LA CATEGORÍA DE PRIMER CICLO DE SECUNDARIA

Era un cielo gris, raro en esta época del año, algún rayo de sol iluminaba los altos edificios de la ciudad. Los coches y los chicos en sus skates-board no hacían mucho ruido…Un día cualquiera …aunque con un ligero cambio…era mi cumpleaños.Bajé medio dormido desde mi cuarto hasta el comedor por las escaleras de casa. Llegué al salón y lo atravesé. Allí estaba mi hermana Almudena con Flafy en sus brazos. Pedí a mi hermana al conejo, sin embargo, Flafy saltó de un golpe al ver llegar a mamá. Me miró con cariño mientras tomaba en brazos a Flafy.-Felicidades hijo-La miré con una sonrisa al ver que no se había olvidado de la fecha porque para despistadas…hay que darle un premio.Me dirigí a Almudena esperando una felicitación o un abrazo pero lo más que me dio fue un guiño con el ojo un y una pequeña sonrisa.Cuando se despertó papá me dieron los regalos. Todos me gustaron mucho, sobre todo el videojuego que tanto esperaba.Poco después me vestí y me fui a dar una vuelta por la ciudad hasta que Almudena me llamó por la ventana.-¡Tony, vuelve pronto, sabes que a papá no le gusta que te pases tanto tiempo fuera!- Le encantaba decirme eso para fastidiarme.Iba caminando por las calles de la urbanización donde vivía, hasta que, de repente, pisé algo. Levanté el pie y vi un pequeño juguete, una especie de robot del tamaño de mi dedo pulgar. Yo soy una persona que le encantan coger cosas del suelo y luego utilizarlas de nuevo así que me lo metí en el bolsillo y seguí paseando. Pasaron 2 horas mientras caminaba y, cuando me di cuenta, salí corriendo hacia casa.Cuando llegué me esperaba una regañina de papá pero no fue así. No había nadie y sobre la mesa había una nota que decía:“Hemos ido al centro comercial a comprar unas cosillas. Volveremos a la hora de comer”.Aproveché para jugar al Pokémon, videojuego que me habían regalado por mi cumpleaños. Mientras jugaba me acordé del robot de juguete que encontré, metí la mano en el bolsillo pero no encontré nada. Me registré entero pero no lo tenía. No le di demasiada importancia así que seguí jugando hasta que Flafy vino corriendo a mi cuarto muy asustado.-¿Qué pasa, Flafy?-Salí a ver qué pasaba y me encontré pequeños agujeros en las macetas y pequeñas cosas tiradas. Me temía lo peor.-¡RATAS!- grité.Cuando Almudena, papá y mamá volvieron les conté lo ocurrido. A mamá y a mi hermana les dio un gran mareo y papá llamó a los exterminadores. Ayudé a incorporarse a Almu y a mamá. Les ayudé a hacer mi comida favorita: spaghetti a la boloñesa y unos filetes.La noche llegó rápido y mi cumpleaños se acababa. Me metí en mi cuarto con Flafy siguiéndome y justo en ese momento me pareció ver algo muy pequeño entrar en mi habitación después de mi conejo pero pensé que eran imaginaciones mías así que entré en mi habitación y me puse a leer un rato. Mientras leía, vi a Flafy muy inquieto y pensé que alguna rata se había colado en mi cuarto. Cogí mi raqueta de tenis y fui a comprobarlo y, de repente, algo saltó por encima de mí sin darme tiempo a reaccionar. Entonces vi como Flafy, en un salto para hacer una foto, cogía aquella cosa y aterrizaba en el suelo de forma magistral. No pude evitar aplaudirle aquel salto. Cuando me agaché a ver que era me di un golpe con la mesa del susto que me pegué.¡Era el robot que encontré! ¡Y estaba vivo! Intenté cogerlo pero no paraba de moverse y de hacer ruidos. Lo cogí con dificultad y lo metí dentro de la papelera y la puse al revés para examinarlo mejor. Flafy se puso nervioso y tuve que echarle del cuarto.El muñeco se sentó y se “durmió”.Llegó la noche y me acosté con Flafy a los pies de la cama, sin embargo, no pude dormirme porque… ¡un muñeco no puede vivir! Me puse a pensar y pensar hasta que tuve una gran idea.Al día siguiente decidí “cuidar” de él pero en secreto y jurándome que si empezaba a hacer cosas raras me desharía de él inmediatamente.Pasó una semana un poco nerviosa para mí porque el robot no paraba de moverse por mi cuarto y Flafy estaba para ir a un manicomio.El robot se hizo extrañamente grande y al cabo de dos semanas era del tamaño de Flafy. Mi conejo estaba desesperado y harto de que una cosa extraña invadiera su territorio. Era sábado, el día perfecto para saber algo más de lo que estaba cuidando. Lo cogí sin problema, ya que por fin me tenía confianza, y me puse a mirarlo y a toquetearlo. En ese momento Llegó Almudena. Cogí el muñeco y me lo metí en el bolsillo raudo como el viento para que no sospechara nada.-Vengo a llevarme a Flafy--Por cierto, creo que mamá te mandó que vayas a comprar al súper- me dijo en tono vacilante.Me fui precipitadamente de mi cuarto empujando a mi hermana y cerré la puerta. Salí de casa y me dirigí hacia el supermercado, algo enfadado porque sabía que mamá se lo había mandado a ella. Estaba seguro. Mientras pensaba cómo vengarme de mi hermana, algo se revolvió en mi bolsillo.-¡V-3!- Grité mientras cogía al robot del bolsillo y me preguntaba cómo había salido de mi boca aquel nombre.El muñeco parecía furioso por lo agitado que estaba. Lo acomodé en mi hombro y seguí andando. Llegué al súper y compré los filetes de salmón para almorzar.Mientras volvía hacia casa noté que la presencia de V-3 brillaba por su ausencia, entonces, me di cuenta de que no estaba. Me registré entero, miré dentro de la bolsa de la compra, inspeccioné los alrededores e incluso volví al supermercado y busqué por todo el edificio pero no encontré al robot.Me di media vuelta y volví muy triste a casa. Mamá se dio cuenta de mi depresión y me preguntó por qué tenía esa cara. Me limité a decir que un amigo estaba enfadado conmigo. Cuando entré en mi cuarto vi a Flafy, pero, nervioso, inquieto y muy atento a algo. En ese momento me di cuenta. Estaba allí. El robot que tanto quería estaba en casa. Lo encontré poco después en mi estantería mirando fijamente al cielo. Me puse a mirar para saber que es lo que intentaba ver V-3. En ese momento vi algo que algo venía desde el cielo hacia la casa ¡Era un ovni! Me quedé con la boca abierta y cuando el aparato descendió sobre mi cama supe lo que iba a pasar. V-3 se marchaba ya a casa. El robot me miró y se despidió introduciéndose en la nave. Se me saltaron algunas lágrimas mientras el ovni se iba.
Era un robot muy trabajoso pero…era un robot muy especial. Siempre lo echaré de menos.





Pedro Pérez Perea es alumno de 2º de E.S.O. en el I.E.S. Bezmiliana

sábado, 13 de febrero de 2010

El fútbol


Este deporte sigue siendo un misterio para mí, y eso que llevo viendo a mis equipos favoritos desde que era un moco. Yo soy nefasto jugando, por lo que disfruto observándolo con detenimiento y buscando cda detalle.
Sin embargo, sigo sin saber el nombre de la sensaciónque te incita a verlo, que te convence de que la rotación de la Tierra se ha parado por completo... Creo que nadie conoce la respuesta, pero, si alguien cree saber la razón por el cual el fútbol es, para muchos, lo mejor y a la vez lo más desconocido... que hable.

PD: ¡Halá Madrid y... Aupa mi Málaga!

Riolu.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Maldito San Valentín...


Pronto será la fecha de la famosa fiesta de San Valentín,y quiero expresaros mi sabor agridulce sobre esta celebración:
-Me gusta bastante por el olar a felicidad que hay en el aire y eso me sube la moral bastante.
-Lo odio porque, si me gusta una chica, no soy capaz ni decirle ni mu. Sí, ya sé que de eso no tiene culpa el pobre Valentín, pero... ¿Tendré que echarle la culpa a alguien? Ò_Ó
La verdad es que es una excusa pésima, pero necesitaba desahgarme...

Gracias por aguntar mis estúpideces. Riolu...

Kaká el evangelista!!!

 

Gol de Kaká (R.Madrid 2-Espanyol 0)

emb&c18=prisacom&c20=gadget&h1=prisacom>cadenaser>gadget>llevatelo>emb>" width="0" height="0" border="0">

lunes, 8 de febrero de 2010

Empezando...

Hola a todos, todavía no he dicho mucho, y he empezado con este pequeño relato que hice cuando un día pues... como diría yo, estaba cursi. Yo no suelo escribir historias románticas ni nada por el estilo pero, ese día estaba raro y decidí innovar. Lo que quiero es que, si entrais en este blog, leáis la entrada anterior a esta y me digáis si está bien. Además, si os gusta el blog, me gustaría que corriérais la voz, pero me basta con vuestra presencia. =)

Muchas gracias.

viernes, 5 de febrero de 2010

Mi rayo de Sol

Definitivamente, estoy perdido. Todos mis intentos han sido en vano, y, claro, eso es como una bala que impacta sobre el corazón. La persona a la que amo se va sin que yo pueda hacer nada.

- ¿Qué? ¿Cómo que te mudas? –le digo a Laura con el corazón en un puño.
- Sí… os voy a echar mucho de menos, Ryo- me dice con voz apenada.
- Pe…pero, ¿adónde?- pregunto desconcertado.
- Muy lejos, me voy a Alemania…. junto a mi padre… pero, ¿y ese nerviosismo? No es el fin del mundo ¿no? – me dice con su dulce voz. Pero no me tranquiliza demasiado.

La sirena suena y todos recogen y se van en dirección a sus hogares. Yo también me dirijo a mi casa cuando me tocan el hombro. Laura me mira fijamente y yo doy un paso atrás.

- Tengo que decirte algo. ¿Puedo ir a comer a tu casa?- me dice muy seriamente.
Me asusta, me asusta mucho, pero sé que me gustaría pasar estos días con ella aunque luego me duela el doble.

- Bueno, sí claro pero… ¿qué me quieres contar?- le pregunto temeroso.
- Lo siento, pero tendrás que esperar hasta el final- me dice recuperando su tono habitual que me tranquiliza.

Cuando llegamos, no hay nadie, como de costumbre. Mis padres trabajan hasta tarde y encima soy hijo único. Vamos que, por mucho que esfuerce, sé que estoy solo.

- Deja tus cosas ahí y siéntate en el sofá que enseguida te traigo la comida- le digo mientras me dirijo a la cocina.
- De acuerdo, muchas gracias, Ryo- me dice desde el salón.

Cierro la puerta y reflexiono mientras preparo las cosas. Nunca volvería a ver sus cortos cabellos reflejando la luz del sol, ni sus ojos azules como el extenso mar. No podría soportarlo, no…no puedo vivir sin ella.

Termino de preparar las bandejas y me dirijo hacia el salón cuando observo algo que deleita mis ojos. Dormida como un ángel… ahora encuentro la prueba que me indica que estoy enamorado.

Me siento en el otro sofá para no despertarla y me pongo a comer. Pasados unos veinte minutos, se despierta y me dice:

- Uf…Siento haberme dormido, estaba muy cansada…- me dice somnolienta.
- No pasa nada, por cierto ¿qué quieres contarme?- le pregunto intrigado.

No me lo puedo creer. Las lágrimas brotan de sus ojos y se abalanza sobre mí.

- ¡No quiero perderte, Ryo, no puedo vivir sin ti!- me quedo de piedra.
- Pe…pero- no puedo articular palabra. Ella se tranquiliza y empieza a hablar.
- Ryo, sé que yo no te gusto pero…- la beso en los labios y sello las palabras.

Creo que nunca he tenido un momento tan bello. Ella se irá, pero ambos sabemos que tarde o temprano nos encontraremos otra vez.

Desde la acera me despido mientras ella me lanza un beso con la mano. Entonces, susurro:
- Hasta pronto, mi rayo de sol…